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Calientico en invierno,
fresco y ventilado en
verano; luminoso para jugar
y en penumbra para
descansar; relajante y
estimulante a la vez... El
cuarto del bebé está lleno
de exigencias,
contradicciones, pero sobre
todo, de grandes
satisfacciones. Muebles
imprescindibles: cuna,
armario y cambiador.
Funcionales y seguros, lo
ideal es que elijas muebles
que puedan crecer con el
bebé: cunas cama,
cambiadores que después son
armarios o tronas que
milagrosamente se
transforman en pupitres.
Colócalos sin que queden
cantos ni salientes y,
siempre que sea posible,
sitúa la cuna con la cabeza
dirigida al norte y los pies
al sur. |